
Caminar por las calles de la CDMX iluminadas de morado en marzo, o con los colores del PRIDE en junio, entre avenidas con restaurantes bonitos y zonas gentrificadas como Polanco, la Condesa o la Roma, no tiene nada que ver con cómo habitamos la periferia del Edo Mexa.
Aquí no hay calles iluminadas ni mucho menos pavimentadas; a veces nos ilumina el puesto de tacos de la esquina o la casita que dejó su foco prendido para alumbrar el camino de la trabajadora, de la estudiante o de quienes nos toca transitar de noche. Aquí no hay gentrificación, sino todo lo contrario: vivimos en una lucha constante entre alcanzar lugar en el transporte público y hacer rendir la quincena.
"Es una lucha que cada morra lleva en su bolsa día tras día; una realidad que muchas veces nos ha hecho cambiar el vestido por el pantalón."
Dicen por ahí que eso no es femenino, como si una prenda nos definiera. Pero a la gente se le olvida que el Edo Mexa es cultura, es barrio, es maximalismo, cercanía, amor, lealtad y empatía.
Bajo esa misma línea, en las periferias de Coacalco, Tultepec, Tultitlán y Toluca, hay morras que entendieron que la lucha no se hace sola, sino en colectividad y sororidad.
Aliadas que buscan hacer la diferencia y levantar un manifiesto latente: “Que la periferia es mucha más cultura, resistencia y comunidad que la simple nota roja que sale en las noticias”.
En el Edo Mexa las morras tienen voz para hablar de lo que sea, porque la política está en todo:
Porque también nos gusta el fútbol y los deportes.
Porque el baile y el running no están peleados.
Porque las morras también somos rockeras, reggaetoneras, cumbianderas y raperas.
El Estado de México tiene morras que alzan la voz, pero que también son tiernas y dulces. Y es justo, así como surge “Miss Luchas, un podcast que combina la dulzura y la fuerza para sentarse frente a un micrófono a hablar de política, fútbol, economía y de cualquier tema que sea necesario”.
Este es un espacio sonoro digital para visibilizar, de manera real, las luchas cotidianas de las mujeres y de las disidencias en el Edo Mexa, acompañadas de invitades especializades que nos comparten sus experiencias y conocimientos sobre la realidad de quienes habitamos la periferia.
Porque la periferia no solo resiste, también propone, cuestiona y hace historia… Porque es viernes, ¡y toca educarnos!
